
¿Qué pasa cuando pierdes el sentido de pertenencia — no a un lugar, sino a ti misma?
Me he hecho esa pregunta desde cuatro países distintos. Lima, donde nací. Madrid, donde entendí por primera vez cuánto del hogar vive en el idioma. Ámsterdam, donde la rutina se volvió otra forma de traducción. Y California, donde he pasado el tramo más largo de mi vida adulta, criando a dos hijos lejos de la familia que me crió a mí.
Cada mudanza amplió lo que entendía del mundo. Cada mudanza también significó empezar de nuevo — otros ritmos, otras rutinas, y el trabajo silencioso de averiguar, otra vez, quién era yo sin el contexto que antes sostenía la respuesta por mí.
No solo me estaba adaptando a lugares nuevos. Estaba aprendiendo a seguir siendo reconocible para mí misma mientras todo a mi alrededor cambiaba.
Esa pregunta terminó convirtiéndose en mi profesión. Tengo un Master of Science in Counseling Psychology, con concentración en Marriage & Family Therapy, de California State University, East Bay. He trabajado con comunidades migrantes y familias multiculturales, con niños que navegan dos culturas a la vez, y con padres y madres que crían a sus hijos en un país que no fue pensado para su familia.
La experiencia vivida y la formación clínica seguían dando vueltas sobre las mismas tres preguntas: ¿Dónde pertenezco realmente? ¿Cómo honro de dónde vengo mientras me convierto en quien soy? ¿Cómo construyo relaciones reales sin perderme en ellas? TheLoCas 3.0 es donde esas preguntas se dicen en voz alta, en lugar de quedarse solo en mi cabeza.
